Publicado en 2000, nació del encargo de un tema para la Expo 2000 de Hannover y de la idea de fusionar el repertorio de Scorpions con la Filarmónica de Berlín. Se sumó a la moda de los proyectos rock-sinfónicos que dejó el 'S&M' de Metallica un año antes, aunque con un enfoque más cercano a la balada y al himno.
Mi recuerdo de la recepción es de una acogida templada. La crítica generalista y la especializada en metal lo trataron como un ejercicio de lujo, bien ejecutado y de producción impecable, pero poco arriesgado. Se valoró la ambición de unir a una banda de hard rock con una orquesta de primer nivel. Se señaló también que el repertorio elegido, con baladas como 'Wind of Change', 'Still Loving You' y 'Send Me an Angel', encajaba de forma natural con los arreglos sinfónicos. Comercialmente funcionó bien en Alemania y Europa central, sobre todo gracias al tema oficial de la Expo y a la imagen de la banda como embajadora cultural alemana. Aun así, no alcanzó el peso de sus clásicos de los ochenta.
Con el tiempo se considera un disco simpático, pero secundario en su discografía. Los fans de la banda suelen apreciar su lado melódico y solemne, y el hecho de que la orquesta no sea un mero adorno en temas como 'Deadly Sting Suite'. Los seguidores del metal más duro, en cambio, lo ven como una versión suavizada y a veces almibarada de canciones que ya funcionaban mejor en su forma original. La inclusión de 'Hurricane 2000' y 'Moment of Glory' como material nuevo se percibe más como un reclamo de la ocasión que como una aportación creativa duradera. Mi puntuación es una estimación a partir de esa percepción general, no de un dato exacto.