Cuarto álbum de estudio de los polacos Mgła, publicado en 2015 como sucesor de «With Hearts Toward None» (2012). Consolidó al dúo como uno de los nombres más visibles del black metal de la década, con seis temas sin título propio que giran en torno a la futilidad y el nihilismo.
El disco fue recibido con elogios casi unánimes tanto por la prensa especializada como por el público del underground. Se destacó su refinamiento melódico dentro de un black metal de raíz escandinava: riffs de tremolo muy memorables, una producción nítida y la batería precisa y variada de Darkside. Muchos críticos lo vieron como la culminación de la fórmula de Mgła. Sonaba accesible sin renunciar a la frialdad ni a la misantropía, y llegó a oyentes que normalmente no escuchaban black metal.
Con el tiempo se ha consolidado como uno de los discos de black metal más influyentes de los 2010 y suele aparecer en listas de lo mejor del género de la década. Su fama también atrajo críticas: se le acusa de ser una evolución más pulida que radical, de abusar de su propia fórmula y de tener menos riesgo que otros clásicos. Aun así, su consistencia y su impacto en una generación de bandas siguen siendo difíciles de discutir.