Decimosexto álbum de estudio de Overkill, publicado en 2010 tras una racha de discos sólidos desde los 2000 (Killbox 13, Immortalis). Llegó con la banda en plena madurez creativa y con una alineación estable, y se convirtió en uno de los trabajos más celebrados de su etapa tardía.
Ironbound fue recibido como un regreso a la forma, o más bien como la confirmación de que Overkill vivía una segunda juventud. La crítica especializada destacó la energía, la producción contundente y el equilibrio entre thrash directo y toques de groove y heavy clásico. Se elogió especialmente a Blitz, que mantenía su registro agudo y agresivo, y la dupla de guitarras con una base rítmica muy sólida. Muchas reseñas lo situaron entre lo mejor que la banda había grabado desde sus discos de finales de los 80 y principios de los 90.
Con el tiempo, el álbum se ha consolidado como un favorito entre los fans y un referente del thrash de la «vieja guardia» en el siglo XXI. Temas como «The Green and Black» o «Bring Me the Night» siguen presentes en sus directos. Las críticas negativas, más matizadas que duras, señalan una fórmula poco arriesgada, cierta uniformidad en el tramo central y la ausencia de clásicos a la altura de «Elimination» o «Hello from the Gutter». Aun así, el consenso lo considera un disco muy sólido y enérgico, de lo mejor de su discografía reciente.