Debut de Grip Inc., el proyecto con el que Dave Lombardo, tras su salida de Slayer en 1992, buscó un terreno más groove y moderno junto al guitarrista y productor alemán Waldemar Sorychta. Salió en 1995, en pleno auge del groove metal post-Pantera, con el que compartía parte de su sonido.
El disco se recibió con interés y respeto, sobre todo por la presencia de Lombardo, y la prensa metalera lo vio como un debut sólido pero no revolucionario. Se elogiaron su pegada, el riffing denso de Sorychta y la mezcla de thrash y groove, con algo de toque tribal en la percusión, como en «Toque de Muerto». Se criticó que quedaba a la sombra de Pantera y de otras bandas del momento, y que la voz de Chambers era algo monocorde. Funcionó como disco de culto más que como éxito de ventas.
Con el tiempo se valora como un buen ejemplo del thrash-groove de mediados de los 90 y como un trabajo notable en la carrera de Lombardo fuera de Slayer. Muchos aficionados lo ven como un disco más contundente y directo que su sucesor, «Nemesis» (1997), aunque algo irregular en su tramo final. No es un clásico indiscutible, pero conserva fieles y se recomienda a quien busque a Lombardo en un registro distinto.