Tercer álbum de Metallica, grabado en los Sweet Silence Studios de Copenhague y publicado en marzo de 1986, en pleno auge del thrash. Fue el último con Cliff Burton, fallecido en un accidente de autobús durante la gira de ese mismo año. Jason Newsted, que figura en los datos de MusicBrainz, entró después y no grabó en el disco. Roadrunner aparece por reediciones posteriores, ya que la edición original salió con Elektra en EE. UU. y Music for Nations en Europa.
A su salida, el disco fue recibido con mucho entusiasmo por la prensa metálica y por el público. Se valoró que Metallica ampliara el thrash con estructuras largas, armonías de guitarra, pasajes acústicos y letras sobre manipulación, adicción, guerra y locura. Sin apenas apoyo radiofónico ni de MTV, vendió de forma constante y creció con la gira junto a Ozzy Osbourne. Marcó el paso de la banda del circuito underground a una gran multinacional.
Con el tiempo se ha consolidado como uno de los discos más importantes del metal y suele figurar en la cima de las listas de mejores álbumes del género. Se le atribuye un equilibrio poco común entre agresividad, complejidad y memorabilidad. Las objeciones actuales son menores: la producción seca y con medios recortados, el bajo poco audible en la mezcla, la batería de Ulrich algo rígida y cierta sobrevaloración frente a otros clásicos del thrash. Aun así, el consenso lo sitúa entre las obras maestras del metal.