Debut de Entombed, nacidos de las cenizas de Nihilist, grabado en 1990 en el Sunlight Studio de Estocolmo. Fijó el sonido del death metal sueco, con guitarras saturadas por pedales Boss HM-2, y se convirtió en el modelo de toda una escena.
Left Hand Path fue recibido como una obra de peso dentro del death metal underground. La prensa especializada y los fanzines destacaron su sonido, denso y sucio, con una distorsión de motosierra que lo distinguía del death metal norteamericano, más técnico y limpio. Los riffs eran memorables y el disco tenía un aire macabro y melódico. La voz cavernosa de Petrov y la batería enérgica de Nicke Andersson completaban el cuadro. En su momento el disco circuló sobre todo por el circuito del tape trading y por Earache, y tuvo menos repercusión mainstream que otros hitos del género, aunque su influencia creció muy rápido.
Hoy se lo considera un clásico incuestionable y uno de los discos fundacionales del death metal sueco, junto a Like an Ever Flowing Stream de Dismember y Clandestine, el siguiente de Entombed. Su sonido, el "Sunlight sound", sigue siendo la referencia para incontables bandas, y es habitual verlo en listas de los mejores discos de death metal de todos los tiempos. Las críticas son menores: se señala cierta uniformidad de la producción y que algunos temas de la segunda mitad no alcanzan la altura de los grandes himnos. Aun así, su legado es enorme y el consenso lo sitúa entre lo mejor del género.