The Number of the Beast

Album · 1982

The Number of the Beast

Iron Maiden
9.2Consenso
crítico (IA)
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Ficha del disco

Publicación
1982-03-29
Productor
Martin BirchIA
Sello
EMI
País
GB

Formación que lo grabó IA

Lista de canciones

  1. 01Invaders3:24
  2. 02Children of the Damned4:35
  3. 03The Prisoner6:02
  4. 0422, Acacia Avenue6:36
  5. 05The Number of the Beast4:50
  6. 06Run to the Hills3:53
  7. 07Gangland3:49
  8. 08Hallowed Be Thy Name7:11

Su lugar en la historia del metal

Publicado en marzo de 1982, The Number of the Beast fue el tercer álbum de Iron Maiden y el primero con Bruce Dickinson a la voz, en sustitución de Paul Di'Anno. Llegó cuando la NWOBHM vivía su apogeo y cimentó el paso de la banda del filo punk de sus inicios a un metal más épico, melódico y ambicioso. Con las guitarras gemelas de Dave Murray y Adrian Smith, el bajo galopante de Steve Harris y temas como «Run to the Hills», «Hallowed Be Thy Name» y la canción que da título al disco, alcanzó el número uno en el Reino Unido y abrió a Maiden las puertas del mercado estadounidense. Su polémica portada y sus letras de temática oscura generaron controversia, sobre todo en Estados Unidos. Hoy se considera un clásico absoluto, que marcó el rumbo del heavy metal y de muchas bandas posteriores.

Texto redactado con IA

Resumen crítico

Generado por IA

Síntesis de la recepción crítica y del público. Las opiniones son representativas, no citas literales.

Publicado en marzo de 1982, es el tercer álbum de Iron Maiden y el primero con Bruce Dickinson tras la salida de Paul Di'Anno. Llegó en plena explosión de la NWOBHM y llevó a la banda al número 1 en las listas británicas, con una polémica añadida por acusaciones de contenido satánico, sobre todo en Estados Unidos.

La crítica de la época recibió el disco con entusiasmo, aunque con matices. La prensa británica especializada destacó la ambición compositiva, la potencia vocal de Dickinson y la producción más nítida de Martin Birch. Algunos sectores lo vieron como un paso hacia un sonido más pulido y comercial, alejado de la crudeza punk de los dos primeros discos con Di'Anno. Comercialmente fue un éxito arrollador, con «Run to the Hills» como single de gran impacto, y la controversia por las acusaciones de satanismo (con quemas de discos en EE. UU.) acabó ayudando a su notoriedad.

Con el tiempo se ha consolidado como uno de los discos fundamentales del heavy metal y, para muchos, el mejor trabajo de Maiden junto a Powerslave y Piece of Mind. Hoy suele destacarse la perfección de sus tres últimos temas, con «Hallowed Be Thy Name» como cima del género, y su influencia enorme sobre el metal melódico, el power metal y el thrash. Las críticas retrospectivas apuntan a cierta irregularidad en la primera mitad, con «Invaders» y «Gangland» como cortes menores, pero el balance general es el de un clásico indiscutible.

Lo mejor

  • Debut vocal de Bruce Dickinson, con un registro espectacular
  • Trío final de canciones clásicas: la canción titular, «Run to the Hills» y «Hallowed Be Thy Name»
  • Guitarras gemelas de Murray y Smith, melódicas y precisas
  • Producción de Birch potente y clara, que definió el sonido clásico de la banda

Lo peor

  • «Invaders» y «Gangland» se quedan por debajo del resto
  • Cierta irregularidad entre la primera y la segunda mitad del disco
  • Pérdida de la crudeza punk de los discos con Di'Anno

Opiniones positivas

Crítica especializada de la época

8.8/10

Maiden da el salto a la primera división

La entrada de Dickinson eleva a la banda a otro nivel, con una voz poderosa y un dominio de la melodía que Maiden no había tenido hasta ahora. Las composiciones son más ambiciosas y las guitarras gemelas brillan en cada tema. Es el disco que convierte a la banda en un fenómeno de masas dentro del metal.

Crítico retrospectivo

9.5/10

Un pilar del heavy metal

Vista con perspectiva, la obra define el canon del género: riffs memorables, estructuras épicas y una interpretación impecable. «Hallowed Be Thy Name» sigue siendo una de las mejores canciones de la historia del metal. Su influencia en generaciones posteriores es incalculable.

Fan del metal clásico

9.7/10

El disco que me hizo metalero

Desde el grito inicial de «Run to the Hills» hasta el cierre épico, el álbum emociona de principio a fin. La energía, las melodías y la teatralidad lo convierten en una experiencia inolvidable. Sigue sonando fresco más de cuarenta años después.

Opiniones negativas

Fan de la etapa Di'Anno

7.5/10

Se perdió la rabia callejera

El sonido es más limpio y más ambicioso, pero pierde la urgencia y la actitud punk de los dos primeros discos. La voz de Dickinson es técnicamente superior, aunque menos callejera. Para quien prefiere la crudeza original, aquí empieza un Maiden demasiado pulido.

Crítico exigente con la irregularidad

7.3/10

Dos mitades desiguales

Temas como «Invaders» y «Gangland» suenan a relleno junto a los grandes clásicos del álbum. El disco depende demasiado de sus tres canciones finales para justificar su fama. Hay un desnivel evidente de calidad entre el inicio y el cierre.

Oyente que prefiere la etapa posterior

7.8/10

Aún no es el Maiden definitivo

Frente a Powerslave o Somewhere in Time, la producción y los arreglos aquí son todavía algo austeros. Falta la sofisticación y los teclados que vendrían después. Es un gran disco, pero más un punto de partida que la cumbre del grupo.

Reseñas de fans

—/10 · 0 reseñas

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