Grabado en enero de 1992 en los Grieghallen Studio de Bergen y publicado por Deathlike Silence Productions, el sello de Euronymous (Mayhem), este debut es uno de los pilares de la segunda ola del black metal noruego. Vikernes lo grabó prácticamente en solitario, en plena efervescencia de la escena de Oslo y Bergen y antes de los asesinatos y condenas que marcaron su biografía.
En su momento circuló sobre todo en el circuito del tape-trading y de los fanzines, y su impacto inicial fue más de culto que mediático. Con el tiempo se consolidó como un disco fundacional del black metal. Se le reconoce la producción cruda y áspera, los riffs repetitivos y envolventes, los alaridos desgarrados de Vikernes y un uso temprano de la atmósfera. Piezas como "Ea, Lord of the Deeps" anticipan el lado ambient del proyecto, y para muchos son un puente hacia el dark ambient y el dungeon synth.
Hoy se valora como un clásico influyente, aunque a menudo queda por detrás de Hvis lyset tar oss y Filosofem en las listas de favoritos del artista. Se aprecia su carácter primitivo y su ambiente opresivo, pero también se señalan su sonido limitado, algo de monotonía y una ejecución desigual. La valoración de la obra convive con el rechazo generalizado a la figura de Vikernes: sus crímenes y su ideología extremista llevan a muchos oyentes y medios a separar con cautela el legado musical del personaje.