Segundo volumen de la serie de tributos a Iron Maiden publicada por el sello independiente Dwell Records en 1999, en pleno regreso de Bruce Dickinson a la banda. Reúne versiones de temas de la etapa Di'Anno y de los primeros años con Dickinson, con un repertorio muy centrado en el material más crudo de los ochenta.
No dispongo de datos fiables sobre la recepción puntual de este disco: no recuerdo reseñas concretas ni cifras de ventas, así que lo que sigue es una valoración prudente basada en lo que suele ocurrir con este tipo de tributos de sello independiente. Fue un lanzamiento de nicho, dirigido a coleccionistas y fans de Maiden, y es probable que pasara casi desapercibido para la prensa generalista. Se habrá valorado sobre todo por la elección de un repertorio que va más allá de los clásicos obvios, con temas como «Gangland», «Total Eclipse» o «Revelations» junto a piezas de los dos primeros álbumes.
Hoy se lo recuerda, si acaso, como una curiosidad dentro de la avalancha de tributos a Maiden de finales de los noventa. Como suele pasar en estos recopilatorios, la calidad probablemente sea irregular, con versiones que apenas se separan del original y otras más personales. Para el oyente casual, los originales de Maiden siguen siendo muy superiores. Es un disco de interés sobre todo para completistas. La nota es una estimación prudente, no un consenso documentado.