Primer disco en solitario de Rob Zombie tras la disolución de White Zombie, publicado en 1998. Prolongaba la estética de terror de serie B y la mezcla de groove metal con electrónica industrial que ya había funcionado en 'Astro-Creep: 2000'.
Hellbilly Deluxe se recibió con bastante buena acogida y un éxito comercial enorme. Superó los tres millones de copias en Estados Unidos y 'Dragula' se convirtió en un himno del metal industrial de finales de los 90, con nominación al Grammy. La crítica elogió su energía, su producción pulida y contundente, su humor macabro y su estética de cine de terror y feria de monstruos. Los riffs de groove metal, los samples y los ritmos programados le dieron un sonido compacto, directo y muy reconocible. Algunos medios lo vieron como una continuación algo menos arriesgada de White Zombie, y otros criticaron la repetición de fórmulas y la poca profundidad lírica.
Con el tiempo se valora como el disco más sólido y representativo de Zombie en solitario. Sigue siendo un clásico del metal alternativo y una puerta de entrada al metal industrial para muchos oyentes. Su sonido muy pulido y su dependencia del imaginario de serie B dividen opiniones, pero 'Dragula', 'Superbeast' y 'Living Dead Girl' han resistido muy bien. La relación entre estética, canciones y producción sigue pareciendo uno de los mayores aciertos del metal comercial de la época.