Tercer álbum de Nightwish, publicado en 2000 tras el éxito de 'Oceanborn'. Consolidó su fórmula de power metal sinfónico con voz de soprano lírica y fue el disco que los lanzó como fenómeno en Finlandia y los hizo crecer en Europa, antes de la llegada de Marco Hietala.
'Wishmaster' fue recibido como la confirmación del talento de Nightwish. La prensa especializada y el público europeo elogiaron la combinación de melodías épicas, arreglos orquestales y la voz operística de Tarja Turunen. Se destacó el salto en ambición y producción respecto a 'Oceanborn', con himnos como 'She Is My Sin', 'The Kinslayer' y el tema titular. Hubo reservas sobre la fórmula, que se apoya mucho en el contraste entre la lírica y el power metal más convencional, y sobre cierta rigidez en la sección rítmica y el uso de teclados algo almibarados.
Con el tiempo, el disco se considera un pilar del metal sinfónico de los 2000 y uno de los trabajos más representativos de la etapa Tarja. Muchos fans lo ven como un paso previo a la madurez de 'Century Child' y 'Once', y su valoración depende de la tolerancia al barroquismo y al dramatismo. Los críticos más exigentes señalan que el álbum es irregular en su segunda mitad y que el exceso de pompa y el tono fantástico lo hacen envejecer de forma desigual. Aun así, su influencia en el género es evidente y sus mejores canciones siguen vigentes en directo.