Publicado por Sub Pop en 2016, es el único disco firmado como Mike & the Melvins. Reúne a los Melvins con Mike Kunka, de godheadSilo, en una formación de trío sin segundo batería ni bajista habitual. Encaja en la etapa de colaboraciones y experimentos de la banda a mediados de los 2010.
Conozco el disco solo de forma general, así que mis datos más finos (producción, circunstancias exactas de grabación) son poco seguros. La crítica lo recibió con aprobación moderada. Se valoró que fuera más directo y breve que otras aventuras de la banda, con canciones cortas, riffs pesados y sludge de línea clara. El bajo grueso de Kunka y el espíritu punk-sludge de los Melvins aportaban un aire fresco. Se destacó también el sentido del humor, desde el título hasta los nombres de las canciones. Se lo vio como un disco entretenido y bien ejecutado, aunque no entre lo más memorable de su catálogo.
Con el tiempo se lo considera una entrega sólida pero menor dentro de una discografía enorme. Los fans de godheadSilo y los seguidores acérrimos de los Melvins lo aprecian como un divertimento bien ejecutado. Quienes buscan la ambición de «Lysol» u «Houdini» lo encuentran más ligero. No ha entrado en el canon de la banda, pero se mantiene como un disco disfrutable y coherente.