DCLXVI: To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth

Album · 1997

DCLXVI: To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth

Entombed
death metaldeath 'n' rollheavy metalmetalrock
6.8Consenso
crítico (IA)
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Ficha del disco

Publicación
1997-03-03
Productor
Entombed, Tomas Skogsberg
Sello
Music for Nations
Ingeniería
Entombed, Tomas Skogsberg
País
SE

Formación que lo grabó IA

Lista de canciones

  1. 1.01To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth3:12
  2. 1.02Like This With the Devil2:12
  3. 1.03Lights Out3:36
  4. 1.04Wound2:44
  5. 1.05They4:06
  6. 1.06Somewhat Peculiar3:21
  7. 1.07DCLXVI1:43
  8. 1.08Parasight2:50
  9. 1.09Damn Deal Done3:26
  10. 1.10Put Me Out2:23
  11. 1.11Just as Sad1:52
  12. 1.12Boats3:07
  13. 1.13Uffe’s Horrorshow1:19
  14. 1.14Wreckage4:01
  15. 2.01Kick Out the Jams2:49
  16. 2.0221st Century Schizoid Man3:19
  17. 2.03Bursting Out3:43
  18. 2.04Under the Sun5:46

Su lugar en la historia del metal

Publicado en 1997, DCLXVI: To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth fue el disco con el que Entombed consolidó el giro iniciado con Wolverine Blues. Los suecos, pioneros del death metal con Left Hand Path y Clandestine, ya mezclaban la crudeza del género con el rock'n'roll y el groove de Motörhead, y aquí lo llevaron a un terreno más directo y sucio. El título juega con el número 666 en cifras romanas. Aunque no tuvo el impacto fundacional de sus primeros trabajos, se suele ver como una pieza clave del llamado «death 'n' roll». Ayudó a normalizar que una banda extrema se acercara al rock sin perder pegada, y su influencia se nota en grupos posteriores que unieron la brutalidad con el ritmo y la actitud del rock.

Texto redactado con IA

Resumen crítico

Generado por IA

Síntesis de la recepción crítica y del público. Las opiniones son representativas, no citas literales.

Cuarto álbum de estudio de los suecos, publicado en 1997 tras el giro «death 'n' roll» de Wolverine Blues (1993) y Hollowman (1993). Llegó en un momento de cambios internos, con Nicke Andersson cada vez más centrado en The Hellacopters, y de dudas sobre el rumbo del death metal escandinavo.

DCLXVI se recibió como un disco sólido y con carácter, más oscuro y denso que su predecesor inmediato, y mantuvo la mezcla de riffs de death metal, actitud rockera y groove sucio. La crítica especializada destacó la producción contundente de Tomas Skogsberg, la voz rasposa de Petrov y varios temas de gran pegada. Se le reprochó, en cambio, cierta irregularidad y que no tuviera la frescura ni el impacto de Wolverine Blues. Tampoco recuperaba la crudeza del Left Hand Path o Clandestine, así que quedó entre dos aguas y no cautivó del todo ni a los fans del death clásico ni a los del death 'n' roll.

Con el tiempo se ha revalorizado un poco como pieza de transición. Muestra a una banda que quería ser pesada, melódica y rockera a la vez, y que sirve de puente hacia Same Difference (1998) y su etapa más experimental. Los seguidores de la fase intermedia de Entombed lo ven como un buen disco, a veces infravalorado. Sigue sin figurar entre sus obras imprescindibles, y la duración, junto con las versiones y extras de algunas ediciones, hace que la experiencia sea desigual.

Lo mejor

  • Producción potente y orgánica
  • Riffs con groove y actitud rockera
  • Voz de Petrov carismática y áspera
  • Atmósfera más oscura y densa que la de su predecesor

Lo peor

  • Irregularidad y relleno en la segunda mitad
  • Menos impacto que Wolverine Blues
  • Identidad algo difusa entre death clásico y rock

Opiniones positivas

Crítica especializada de la época

7.5/10

Entombed sigue en forma

La banda mantiene el pulso del death 'n' roll con un sonido grueso y riffs muy bien engrasados. Petrov suena más convincente que nunca y la producción da cuerpo a cada guitarra. Es un disco más oscuro que el anterior, con suficiente personalidad para no parecer una repetición.

Fan del death 'n' roll

7.8/10

Groove sucio y actitud

Aquí está la mezcla perfecta de metal pesado y rock de carretera que hizo famosos a los suecos. Los temas más directos tienen una pegada brutal y el aire a bar oscuro funciona de maravilla. Gana mucho con cada escucha.

Revisión retrospectiva

7.2/10

Un puente infravalorado

Visto con distancia, es un disco de transición con más méritos de los que se le concedieron. Se nota la voluntad de explorar sin renunciar a la contundencia. Sirve para entender cómo evolucionó la banda hacia sus años más experimentales.

Opiniones negativas

Fan del sonido clásico

5.5/10

Lejos del Left Hand Path

Quien busca la crudeza del death sueco de primera hora se queda con ganas. El disco suaviza demasiado la agresividad en favor de un rock metálico correcto. Se echa de menos aquella voracidad.

Crítica especializada de la época

6/10

Más de lo mismo, pero con menos chispa

Tras Wolverine Blues, la fórmula empieza a notar el desgaste. Hay buenos riffs, pero pocos estribillos o momentos que se queden grabados. La segunda mitad pierde fuelle.

Oyente casual de metal

5.8/10

Largo y desigual

Entre temas notables aparecen otros intercambiables que alargan la escucha sin aportar nada. Las versiones y extras de algunas ediciones rompen el hilo del disco. Es un trabajo correcto, pero no esencial.

Reseñas de fans

—/10 · 0 reseñas

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