Barbed Wire Soul (1997, Metal Blade) es el único disco de Blackstar, proyecto ligado al entorno de Carcass tras la disolución de la banda en 1996. Abandona el death/grind por un heavy metal y hard rock directo, de espíritu más clásico y rockero.
Debo ser prudente: es un disco de culto con poca documentación, y no puedo asegurar con detalle qué dijo cada medio en su momento. Lo que se puede decir con razonable seguridad es que se presentó como un giro hacia el heavy rock melódico y con actitud, lejos de la brutalidad de Carcass. Esto generó curiosidad entre los seguidores de sus miembros, pero también cierto desconcierto. Nunca tuvo el impacto comercial ni mediático de los trabajos de sus antiguas bandas.
Hoy se valora como una curiosidad interesante dentro de la órbita de Carcass: un ejercicio sincero de hard rock/heavy metal con buenos riffs y un tono algo gamberro. Su recorrido fue modesto, y el disco queda más como rareza para completistas que como obra imprescindible. Quienes lo defienden destacan su honestidad y la ausencia de pretensiones, mientras que los detractores lo ven irregular y poco memorable frente a la trayectoria de sus músicos. El consenso aproximado lo sitúa en un notable bajo o aprobado alto, aunque con poca evidencia sólida.