Sexto álbum de Sepultura, publicado en febrero de 1996, tras el éxito de Chaos A.D. (1993). Fue el último disco con Max Cavalera, que dejó la banda poco después. Grabado con Ross Robinson, incorpora ritmos y percusión brasileños y una estética tribal, y se convirtió en una piedra angular del groove metal y del naciente nu metal.
Roots fue recibido en su día como un giro audaz y radical. La crítica especializada alabó la fusión de metal extremo con percusión indígena y afrobrasileña, la producción cruda y pesada de Ross Robinson y los riffs afinados muy graves que marcaron una generación. Tuvo gran éxito comercial, con buenas posiciones en las listas y certificaciones de oro en varios países. Temas como «Roots Bloody Roots» o «Attitude» se volvieron himnos. También hubo división: parte de los seguidores del thrash y death metal de Beneath the Remains o Arise lo vio como una concesión a la simplificación y a las tendencias de la época.
Hoy se considera uno de los discos de metal más influyentes de los años 90 y el que más peso tuvo en el nu metal temprano, aunque la banda se desmarcó siempre de esa etiqueta. Se valora su identidad y su riesgo, con colaboraciones como la de Carlinhos Brown y la grabación con la tribu Xavante en «Itsári». Las críticas actuales señalan cierta repetitividad y letras simples en algunos cortes, pero el consenso lo sitúa como un clásico de su estilo y la obra cumbre de la etapa de Max, aunque no unánimemente el mejor Sepultura.